EL NOMBRE

nombreCuando se pinta un cuadro los colores pueden resultar demasiado vivos e intensos. Si estos cuadros nuevos, además van a estar colocados junto a otros que ya se encuentran más apagados por el efecto del paso del tiempo, el contraste es mayor. Por este motivo, y con objeto de entonar o matizar un poco estos tonos vibrantes, muchos pintores, a lo largo de la Historia, solían acabar sus cuadros con un barniz coloreado que aplicaban a modo de veladura.

Estos barnices oscuros, generalmente a base de aceites y colas mezcladas con betunes o con pigmento negro de humo, es lo que algunos tratadistas antiguos denominan altramentum (o atramento).

Por algunos de estos tratados sabemos, por ejemplo, que el pintor Apeles en el s. III a.c., ya utilizaba estos acabados para armonizar los colores en sus pinturas.